jueves, 27 de septiembre de 2012

"El chacal y el suricato" Videos


"El suricato"

La suricata es una de las mangostas más pequeñas; los machos tienen un peso promedio de 731 g y las hembras de 720 g. El cuerpo y miembros de estos animales son largos y esbeltos, con una longitud del cuerpo y la cabeza de entre 250 y 350 mm. La cola es delgada y de forma cónica, midiendo 175-250 mm. A diferencia de la mayoría de las mangostas carece de abundante pelaje.
La cara tiene forma cónica, terminando en punta en la nariz y redondeada en la parte posterior de la cabeza. Las orejas son pequeñas y tienen forma de media luna. El color del pelaje varía geográficamente. En la región sur de su distribución, el color del pelo es más oscuro, con un tinte más claro en las regiones más áridas. Generalmente el color es gris moteado, canela o marrón con tinte plateado. La nariz es marrón. La parte ventral del cuerpo está parcialmente cubierto con pelo. Las garras de los miembros anteriores están adaptadas para escarbar y la cola es amarillo-canela con la punta de color negro. Adicionalmente, tiene parches de color negro alrededor de los ojos. Tiene bandas de color negro que atraviesan la región dorsal excepto la cabeza y la cola.

"El gran chacal"

Un chacal es un miembro de cualquiera de tres1 especies de mediano tamaño de depredadores del género Canis, halladas en África, Asia y el sudeste de Europa. Los chacales ocupan un nicho ecológico similar al de los coyotes en América del Norte. Las tres especies son depredadores omnívoros de animales de talla mediana, como también carroñeros de ser necesario. Las patas largas y los dientes caninos curvos están adaptados para la caza de pequeños mamíferos, aves, y reptiles. Sus pies grandes y los huesos largos de sus patas los preparan físicamente para carreras de larga distancia, son capaces de mantener velocidades de 16 km/h por extensos períodos de tiempo. Están más activos durante el crepúsculo.
En la sociedad de los chacales, una pareja monogámica defiende su territorio de otras parejas. Estos territorios son defendidos vigorosamente desafiando a los intrusos y marcando su territorio con su orina y sus heces. El territorio puede ser lo suficientemente grande como para albergar adultos jóvenes que están con sus padres hasta establecer sus propios territorios. Los chacales pueden encontrarse ocasionalmente en pequeños grupos, como cuando están frente a un pedazo de carroña, pero normalmente cazan solos o en parejas.